Algún día os hablaré de lo que pienso del boom de ciertos productos, pero como adicta al maquillaje que soy, no puedo evitar querer probarlos todos, y más si son novedades.
Y dejándome llevar luego me pasa lo que me pasa, que me llevo unos chascos impresionantes. Por suerte, los últimos desengaños que me estoy llevando son con cosas baratas (que no quiere decir que todo lo barato sea malo) pero al menos no me duele tanto el bolsillo.
La moda de los labiales fijos aún perdura, pero en general todas las marcas tienen un pero, y es que son muy resecos. Si todo fuera eso lo solucionaríamos con un bálsamo pero los labiales que os voy a enseñar hoy no tienen más que una cualidad positiva, el tono, por lo demás, los detesto.